Entrevista a Jordi Carrasco, director general de ANEN.
¿Qué papel juega ANEN como interlocutor entre el sector náutico y las administraciones públicas en España?
ANEN, como patronal nacional del sector náutico, actúa como la voz representiva de las empresas y de la industria náutica españolas. Nuestra misión es trasladar a las administraciones públicas la realidad de las empresas que constituyen el sector, defender sus intereses, dar visibilidad a sus necesidades y a las oportunidades que representa la náutica como actividad económica, turística, industrial y generadora de empleo, en el conjunto y como actor de la economía azul.
Trabajamos desde el diálogo y la colaboración institucional, con el objetivo de avanzar hacia un marco normativo más ágil, homogéneo y competitivo. Con el foco en impulsar la interlocución público-privada para que el sector pueda crecer con seguridad jurídica y en línea con los estándares europeos.
¿Cuáles son actualmente las principales barreras que limitan el crecimiento de la náutica de recreo en nuestro país?
Una de las principales barreras sigue siendo la complejidad administrativa y normativa. El sector necesita una regulación más sencilla, coordinada y adaptada a la realidad actual de la náutica, que facilite la actividad empresarial y con ello el acceso de los usuarios al mar.
También hay retos importantes en materia fiscal, infraestructuras y disponibilidad de amarres. España tiene un enorme potencial náutico, pero para desarrollarlo plenamente necesitamos eliminar obstáculos que nos restan competitividad frente a otros países de nuestro entorno.
¿Cómo está evolucionando la demanda de embarcaciones y servicios náuticos en el mercado español en los últimos años?
Después del fuerte impulso que vivió la náutica tras la pandemia, el mercado está en una fase de estabilidad. La demanda sigue siendo positiva, en lo que va de año, estamos con un crecimiento del mercado náutico en torno al 10% con respecto a 2025.
En lo que se refiere al perfil de los navegantes de recreo, cada vez se buscan más experiencias en mar, flexibilidad y facilidad de acceso a la náutica. La náutica se está abriendo a nuevos perfiles de usuarios, y eso es una gran oportunidad para el sector.
¿Qué medidas considera prioritarias para seguir impulsando la competitividad del sector náutico a nivel nacional e internacional?
En el ámbito legislativo, la competitividad pasa por simplificar trámites, adaptar y actualizar la normativa y reforzar la seguridad jurídica.
Necesitamos que las empresas puedan operar con reglas claras, ágiles y comparables a las de otros países europeos.
Además, es prioritario seguir impulsando la innovación, la sostenibilidad, la digitalización y la formación. Tener el respaldo de la administración e impulsar la colaboración público-privada son palancas clave para que la industria náutica española gane dimensión, atraiga talento y refuerce su posicionamiento tanto en el mercado nacional como en el internacional.
¿Cómo influye la estacionalidad en la actividad del sector y qué estrategias se están desarrollando para desestacionalizar la demanda?
La estacionalidad tiene un impacto directo en la actividad de muchas empresas náuticas, porque concentra gran parte de la demanda en los meses de verano. Esto condiciona la planificación, el empleo y el aprovechamiento de las infraestructuras.
Por eso trabajamos para promover una cultura náutica más amplia, asociada no solo al verano, sino al disfrute del mar durante todo el año. Tenemos que superar esta barrera en España. El turismo náutico, la formación, los eventos, el alquiler y las experiencias en el mar son herramientas muy útiles para avanzar en esa desestacionalización.
¿Qué importancia tiene la formación y la profesionalización en el desarrollo sostenible de la industria náutica?
La formación es esencial para el futuro del sector. La náutica necesita profesionales cualificados en construcción, mantenimiento, reparació, gestión portuaria, servicios, comercialización, digitalización y sostenibilidad, entre muchos otros ámbitos. Hay una oferta de empleo en el sector que no se está cubriendo porque faltan profesionales.
Desde ANEN, venimos trabajando con la administración y en el ámbito educativo para que se amplíe la oferta en formación para la náutica. Es clave para atraer talento joven y generar empleo estable y especializado.
Profesionalizar el sector nos permite ser más competitivos, mejorar la calidad del servicio y responder mejor a los nuevos retos tecnológicos y medioambientales.
¿Cómo se está adaptando el sector a los nuevos hábitos de consumo y al perfil de cliente más digital y experiencial?
El cliente actual busca experiencias, flexibilidad y soluciones sencillas. No siempre quiere ser propietario de una embarcación; muchas veces quiere alquilar, compartir, probar o acceder al mar de una forma más fácil y adaptada a su estilo de vida.
El sector está respondiendo con nuevos modelos de negocio, clubes de navegación, nuevas divisiones de chárter dentro de empresas consolidadas, plataformas digitales, servicios más personalizados y propuestas más experienciales. La digitalización está acercando la náutica a nuevos públicos y está haciendo que la relación con el cliente sea más directa, ágil y eficiente.
¿Qué oportunidades ofrece la internacionalización para las empresas náuticas españolas en el contexto actual?
La internacionalización es una vía de crecimiento muy relevante para las empresas náuticas españolas. ANEN, desde el área de internacionalización y con el apoyo de ICEX, coordina la organización de misiones comerciales internacionales a diferentes países con empresas españolas para promocionar la náutica “marca España”, en el exterior.
Una de ellas es la misión comercial a Metstrade, que es una cita ineludible para la industria náutica auxiliar y a la que cada año se suman más empresas de nuestro sector. Cada año, hacemos una selección de aquellos salones náuticos internacionales con más potencial y se organizan estas misiones para apoyar la internacionalización de nuestras empresas.
Contamos con una industria competitiva, con conocimiento, capacidad de servicio y una posición geográfica privilegiada dentro del Mediterráneo y del mercado europeo.
Además, España tiene una marca muy potente como destino turístico y náutico. Si somos capaces de reforzar la promoción exterior, mejorar la competitividad regulatoria y apoyar la presencia de nuestras empresas en mercados internacionales, el sector podrá seguir creciendo y ganando peso en el conjunto de la economía azul.




