Victor Moure, CEO de Kumbra Yachts.
Nacida en Barcelona, Kumbra Yachts apuesta por una nueva forma de entender la náutica premium, combinando diseño mediterráneo, innovación y experiencias exclusivas. En esta entrevista, su CEO, Víctor Moure, analiza la evolución del sector, las nuevas tendencias del lujo y los planes de expansión internacional de la compañía.
¿Cómo nace Kumbra Yachts y qué necesidad del mercado buscabais cubrir con vuestro proyecto desde Barcelona?
Kumbra Yachts nace en Barcelona con una idea muy clara: redefinir la forma de vivir la náutica premium. Desde el inicio detectamos que existía un espacio entre el yate tradicional, muchas veces percibido como lejano, complejo o excesivamente clásico, y una nueva generación de clientes que quería disfrutar del mar de una forma más directa, más estética y más conectada con su estilo de vida.
Nuestro objetivo no era solo fabricar barcos. Era crear una marca capaz de acercar la experiencia náutica sin perder el nivel de diseño, prestaciones y exclusividad que exige el segmento premium.
Desde Barcelona, y con el Mediterráneo como punto de partida, quisimos construir barcos pensados para navegar, pero también para compartir, desconectar, celebrar y vivir el mar de una manera más natural.
¿Qué os diferencia de otros astilleros o marcas de yates de lujo en el mercado internacional?
Buscamos ser una marca premium pero no distante. Queremos ser una marca aspiracional, pero cercana. Nuestros barcos están pensados para disfrutarse de verdad i son completamente personalizables, eso es lo que nos hace diferentes.
Además, estamos construyendo algo que va más allá del producto. Kumbra es barco, pero también es experiencia, comunidad, lifestyle y marca. Activaciones como Monaco Grand Prix o la Kumbra House en Ibizam nos ayudan a llevar la náutica a nuevos contextos sin perder nuestra esencia.
¿Cómo está evolucionando actualmente la demanda de yates de lujo y qué tipo de cliente busca este tipo de embarcaciones?
La demanda está evolucionando hacia un lujo mucho más experiencial. El cliente ya no busca únicamente poseer un activo exclusivo; busca vivir algo único, compartirlo y sentir que forma parte de su estilo de vida.
El cliente actual es más diverso. Sigue existiendo el comprador tradicional de alto poder adquisitivo, pero aparece con fuerza un perfil más joven, más internacional, vinculado al emprendimiento, la inversión, la tecnología, el lifestyle o la creación de marca personal. Es un cliente que valora la privacidad, el diseño, la facilidad de uso, la personalización y la posibilidad de vivir experiencias memorables con familia, amigos o invitados.
En Kumbra conectamos especialmente con ese perfil y ofrecemos las diferentes modalidades de propiedad, que permiten invertir tu dinero y conseguir una gran rentabilidad con tu barco
¿Qué papel juega el diseño mediterráneo en la identidad y filosofía de Kumbra Yachts?
El diseño mediterráneo es una parte esencial de nuestra identidad. No lo entendemos solo como una estética, sino como una forma de vivir el mar.
Es un lujo menos rígido y más sensorial. Menos ostentación y más experiencia. El diseño mediterráneo lo es todo en un barco estilo dayboat como es Kumbra. Te permite disfrutar de un dia en el mar sin complicaciones y disfrutando al máximo.
El Kumbra 43, por ejemplo, representa muy bien esa filosofía: una embarcación que une la deportividad de un day boat de altas prestaciones con el confort y la exclusividad propios del estilo de vida mediterráneo.
¿Cómo integráis la innovación tecnológica en el diseño y fabricación de vuestros yates?
Para nosotros, la tecnología tiene que estar al servicio de la experiencia. No creemos en incorporar innovación solo para poder decir que somos innovadores. La tecnología debe hacer que el barco sea más intuitivo, más eficiente, más seguro y más fácil de disfrutar.
Pero la innovación también está en cómo acercamos el producto al cliente: configuradores, modelos de inversión, fórmulas de rentabilidad, asesoramiento y nuevas maneras de entender la propiedad náutica. El futuro del sector no está solo en fabricar mejores barcos, sino en hacer que vivir la náutica sea más simple, más inteligente y más accesible para el cliente premium.
¿Qué importancia tiene la experiencia del usuario en la navegación dentro de vuestra propuesta de valor?
La experiencia del usuario es el centro de todo. Un yate puede ser espectacular desde fuera, pero si la vida a bordo no fluye, pierde sentido. Diseñamos pensando en cómo se mueve una persona por el barco, cómo se sienta, cómo se baña, cómo conversa, cómo toma el sol, cómo entra al agua, cómo recibe invitados o cómo disfruta de una travesía. Cada decisión de diseño tiene que responder a una pregunta: ¿esto mejora la experiencia?
Nuestra propuesta de valor está en convertir la navegación en algo natural. De hecho, nuestro tagline “From Sailors to Sailors” se basa en eso, Kumbra se creo por navegantes que sabian lo que un navegante necesitaba a bordo, y asi hemos orientado siempre nuestro diseño.
¿Cómo veis el futuro del sector del yachting de lujo en términos de sostenibilidad y nuevas tendencias de consumo?
Creemos que el futuro del yachting de lujo pasa por un concepto de sostenibilidad mucho más amplio que la simple incorporación de nuevas tecnologías o materiales. Evidentemente, la eficiencia energética, la optimización de consumos o el desarrollo de soluciones más respetuosas con el entorno serán cada vez más importantes, pero también lo será la forma en que se diseña, se fabrica y se utiliza una embarcación.
Al mismo tiempo, estamos viendo un cambio muy claro en las tendencias de consumo. El cliente ya no busca únicamente ser propietario de un yate; busca flexibilidad, experiencias memorables y una relación más inteligente con la náutica. Modelos de propiedad compartida, fórmulas de inversión, embarcaciones más versátiles y un mayor foco en el disfrute real del barco marcarán el futuro del sector.
En Kumbra entendemos la sostenibilidad también desde esa perspectiva: crear barcos atemporales, duraderos y pensados para disfrutarse durante muchos años, ofreciendo además nuevas formas de acceso y rentabilidad que hagan la náutica premium más eficiente y adaptada a las necesidades de las nuevas generaciones. Creemos que el lujo del futuro será más consciente, más experiencial y mucho más conectado con el estilo de vida de cada cliente.
¿Qué objetivos y líneas de crecimiento os marcáis a nivel internacional en los próximos años?
Nuestro objetivo es consolidar Kumbra como una marca internacional de referencia dentro del yachting premium de nueva generación.
Queremos seguir creciendo, reforzando nuestra presencia en mercados clave del Mediterráneo, Europa y otros destinos náuticos estratégicos. Para ello, trabajaremos en varias líneas: expansión de red comercial y dealers, presencia en ferias y eventos internacionales, activaciones de marca en entornos premium, alianzas con partners afines y desarrollo de nuevas experiencias alrededor de nuestros modelos.
Queremos que Kumbra sea reconocida no solo por fabricar barcos, sino por representar una nueva manera de entender el lujo mediterráneo: joven, precisa, elegante, emocional y con visión global.
Aun asi, creemos que el crecimiento tiene que estar bien hecho, y para nosotros es importante que nuestra imagen y valores no se difuminen en el proceso.




