El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, reunido este jueves bajo la presidencia de Pedro Suárez, ha acordado la nueva formulación del Plan Especial del puerto de Granadilla, con fecha de septiembre de 2026, y ha aprobado solicitar el inicio del procedimiento de Evaluación Ambiental Estratégica. Con esta nueva versión, Puertos de Tenerife pretende dotar al recinto de una ordenación urbanística que facilite la actividad portuaria y responda a nuevas oportunidades logísticas, industriales y, sobre todo, energéticas.
La primera formulación del Plan Especial data de 2014 y en 2017 ya estaban redactados la Memoria de Información Pública, el propio documento y el Informe de Sostenibilidad Ambiental. Sin embargo, los cambios normativos impidieron continuar con el procedimiento ambiental iniciado conforme a la legislación de 2006. En abril de 2021, el Gobierno de Canarias, a través del Ayuntamiento de Granadilla, comunicó la obligatoriedad de abrir un nuevo procedimiento de Evaluación Ambiental Estratégica ajustado a la Ley del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias.
A ello se suma la entrada en vigor, en diciembre de 2021, de la Ley de medidas urgentes de impulso a los sectores primario, energético, turístico y territorial de Canarias, así como la modificación sustancial de la Delimitación de Espacios y Usos Portuarios (DEUP). Estos cambios hacían necesario un plan especial que establezca un marco urbanístico lo bastante flexible para responder a las necesidades actuales y previsibles del puerto.
La propuesta busca disponer de espacios portuarios para atender nuevos tráficos y negocios complementarios, y permitir además las instalaciones necesarias para diversificar el mix energético de la isla. Para Pedro Suárez, el acuerdo «supone un paso necesario para contar con un marco urbanístico claro que permita desarrollar el potencial del puerto de Granadilla, atienda las exigencias ambientales y dé cabida a las nuevas tecnologías vinculadas a la transición energética».
Tres áreas funcionales
El documento recoge tres áreas funcionales y de ordenación: Puerto Primera Línea, Puerto Segunda Línea y Zona Complementaria Norte. Esta última se corresponde con el sector norte de la Zona de Servicio y su ordenación deberá contar con su propio Plan Especial Complementario.
Entre las novedades destaca la ampliación de usos de los terrenos que en la propuesta anterior estaban reservados a la planta regasificadora. Tras decaer la solicitud de concesión de esta instalación, la alternativa elegida plantea una ordenación más flexible, que contempla usos industriales, almacenes y logística, graneles e infraestructuras energéticas. La regasificación podría seguir teniendo cabida como uso compatible en esa parcela.
La propuesta persigue que estos espacios puedan adaptarse a la evolución tecnológica y a las necesidades de la transición energética, con opciones vinculadas a las renovables, el hidrógeno, los biocombustibles y los combustibles sintéticos. El texto contempla también el gas natural licuado de origen fósil como energía de transición.
En el Área Funcional Puerto-Primera Línea los cambios no son destacables respecto a la primera versión, con regulación de viarios y del frente costero, del conjunto de muelle de ribera y de los diques exteriores. En la Puerto-Segunda Línea, las grandes parcelas de uso portuario complementario se destinan a uso industrial, logística, graneles e infraestructuras energéticas.
La integración ambiental y paisajística es otro de los objetivos del documento, que incorpora zonas ajardinadas en el perímetro norte como corredor paisajístico y tiene en cuenta las infraestructuras existentes, entre ellas el encauzamiento del barranco de Tagoro.
El acuerdo da por formulado el borrador, acompañado de su Documento Inicial Estratégico, y pone en marcha la tramitación reglamentaria para solicitar la evaluación ambiental estratégica. La tramitación y aprobación del Plan Especial corresponderán al Ayuntamiento de Granadilla.





