PEDRO LÓPEZ POVEDA
Alumno del curso IMDG
Miembro de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil
Consejero de seguridad ADR todas las especialidades
ESPAÑA
En primer lugar, he de indicar que, debido a mi profesión dedicada a la inspección del transporte de mercancías en general y de manera específica de mercancías peligrosas por carretera, su norma de referencia el “Acuerdo sobre transporte internacional de mercancías peligrosas por carretera (ADR)” está firmemente unido o relacionado con otros modos de transporte, entre ellos el que se desarrolla de modo marítimo, estando Éste regulado -entre otras normas y protocolos- por el Código IMDG.
Como diferencia sustancial entre ambos modos de transporte Carretera-Mar podemos encontrar que si ya un transporte considerado normal sin riesgo de este tipo de mercancías en modo carretera requiere de la colaboración de ciertos organismos , en caso de emergencia sobrevenida como pudiera ser una accidente de circulación con pérdida o no de materia e incluso una fuga de materia en operaciones auxiliares de carga, descarga, manipulación, etc. se requiere de la colaboración en cascada de estos organismos: Centro de gestión 112, Bomberos, cuerpos policiales, operarios de mantenimiento, sanitarios y, en casos de materias de la clase 7, incluso personal habilitado del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
Si bien en el modo marítimo, la cosa se complica puesto que todo esto ha de gestionarse con los medios tanto humanos como materiales con los que cuenta el propio buque, no pudiendo ser auxiliado en alta mar salvo casos concretos de una gravedad considerada.
Por este motivo quisiera hacer hincapié en algo sumamente importante y que a veces, y es opinión propia, no se valora lo suficiente o que debido a este bucle de globalización y estrés al que estamos sometidos en el día a día, me refiero a la formación, una formación que debe ser específica, reciclable y por su puesto validada por los motivos que a continuación trataré de exponer.
Como sabemos, hay tres maneras de transportar las mercancías peligrosas, a granel, en cisternas o en bultos.
No supone la misma peligrosidad transportar una materia a granel o en cisternas que hacerlo en bultos. En este sentido, resulta habitual ver transportes de mercancías a lo largo de nuestras carreteras, que, si bien van en cisternas o a granel son fácilmente identificables, con placas etiquetas de peligro, marcas identificativas y un panel naranja con un número UN que identifica la materia y uno o varios números que identifican el peligro de la materia transportada como en el ejemplo siguiente.

En este caso sería sencillo, transporta UN 1202, lo que llamamos gasóleo, y se observa un número (30) que nos indica que el riesgo de la materia es la inflamabilidad.
Pero ¿qué ocurre cuando el transporte se realiza en bultos y no son radiactivos o explosivos?, pues que los vehículos que las transportan no llevan placas/etiquetas o marcas visibles y el panel naranja, si lleva (puesto que puede ir sujeto a exención parcial o total y no llevarlo) no identifica la materia o las materias transportadas y esto conlleva un riesgo complementario al riesgo real de la propia materia para los equipos de rescate en caso de emergencia.
¿Qué pasa cuando van marcados según OACI/IMDG/RID/ADR? … pues que debemos conocer o al menos tener cierta formación sobre sus marcas, etiquetas y colocación pues en algunos casos difieren y en otros no son exigibles, así que fórmate.

¿Que transporta? … Inflamables, corrosivos, peligrosos para el medio ambiente, gases, o quizá de todos.
Por motivos como este, se requiere una gran formación para todos los intervinientes o actores que interactúen con este tipo de mercancías y que -en el caso del transporte en modo marítimo- comporta al menos un 50% del total de las mercancías transportadas.
Como decíamos, es necesaria una formación ajustada y específica para cada uno de ellos, pues no se requiere la misma formación para un embalador, para un cargador, para un descargador o para un conductor, y no será la misma formación para un transporte en cisternas o granel que para un transporte en bultos y, así mismo, para el modo aéreo, marítimo, carretera o ferrocarril, porque cada uno de ellos comporta unos riesgos distintos y unas condiciones distintas debido al ámbito especifico en el que se desarrollan.
Como no puede ser de otro modo, esta formación ha de ser actualizada con regularidad ya que es sabido que no hay día que de una u otra forma se sufran modificaciones en sus respectivos reglamentos, bien mediante su modificación o bien mediante acuerdos multilaterales que han de ser tenidos en cuenta por todos los países firmantes.
En definitiva, posiblemente, si hay algo importante referente al transporte de mercancías peligrosas es la formación, porque será lo que nos separe de un serio problema debido a un pequeño incidente, así que debemos formarnos y formar a aquellos que nos rodean y, sobre todo, hacer especial énfasis en los documentos de control pues es de ahí de donde, en el caso de que exteriormente el vehículo o contenedor no indique de qué materias se trata, se sacará la información veraz y necesaria para la correcta manipulación y el tratamiento adecuado de estas materias.
Reflexión: Una materia puede ser muy peligrosa, pero si conocemos sus riesgos, contamos con una buena formación y, por su puesto con medios, podemos minimizar y neutralizar ese riesgo. Por el contrario, una materia con un pequeño o escaso riesgo que es tratada sin formación, puede ser que ocasione un serio problema … imaginemos una materia que mezclada con agua produce vapores o gases inflamables o tóxicos … imaginemos una mezcla de productos tóxicos sin compatibilidad en un mismo vehículo …




