El Grupo BEI pondrá en marcha una serie de proyectos para intensificar la lucha contra el cambio climático.
En la conferencia de la ONU sobre el clima, que se celebrará en Brasil, se anunciarán iniciativas para aumentar la energía limpia, los bosques y la biodiversidad en todo el mundo.
También se prevé prestar apoyo a las mujeres empresarias de la región amazónica.
El Grupo Banco Europeo de Inversiones (BEI) presentará una serie de iniciativas para acelerar la lucha contra el calentamiento global en la 30.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebra en Belém (Brasil) desde hoy hasta el 21 de noviembre. El Grupo BEI, que también incluye el Fondo Europeo de Inversiones (FEI), anunciará las medidas en colaboración con representantes empresariales y gubernamentales de dentro y fuera de la Unión Europea.
Entre los nuevos proyectos en los que participará el Grupo BEI, y que se presentarán durante la COP30, figuran el apoyo específico a proyectos climáticos y dirigidos por mujeres en la región amazónica, inversiones para reforzar las redes eléctricas en Brasil y financiación de energías limpias en toda América Latina. El Grupo BEI anunciará asimismo la intensificación de sus esfuerzos en pro de la reforestación y la protección de la biodiversidad en las economías emergentes.
“Estamos contribuyendo a apuntalar el liderazgo internacional de la UE en materia climática, garantizando una voz europea fuerte en Belém y colaborando por un futuro sostenible”, declaró el vicepresidente del BEI Ambroise Fayolle, que encabeza la delegación en la conferencia. “La COP30 debe enviar una señal firme sobre la importancia de la transición verde a nivel mundial y las oportunidades que presenta”.
En la COP30, los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) informarán sobre sus avances en la movilización de apoyo financiero y otras medidas encaminadas a que los países alcancen resultados climáticos ambiciosos, tal y como señalaron las organizaciones en su declaración conjunta con motivo de la COP29 celebrada en Bakú (Azerbaiyán).
Hace dos meses, los BMD anunciaron que su financiación mundial para el clima aumentaría un 10 % en 2024, hasta alcanzar la cifra récord de 137 000 millones de dólares. Además, la financiación de la lucha contra el cambio climático dirigida a economías de renta baja y media aumentó un 14 %, llegando a superar los 85 000 millones de dólares. Los BMD movilizaron asimismo 134 000 millones de dólares en financiación privada para la acción por el clima en 2024, un 33 % más que el año anterior.
Segunda fase de la Hoja de Ruta del Banco del Clima
El 30 de septiembre de este año, el Consejo de Administración del BEI aprobó por unanimidad la segunda fase de la Hoja de Ruta del Banco del Clima y la Orientación para el Sector Energético. La segunda fase de la Hoja de Ruta se basa principalmente en tres elementos :
• Un mayor énfasis en la competitividad, la seguridad, el liderazgo tecnológico y la reducción de los precios de la energía para las empresas y las familias, mediante el suministro de energía limpia, asequible y de producción local y la promoción de soluciones tecnológicas limpias e innovadoras.
• Duplicación de la financiación en materia de adaptación al cambio climático, hasta los 30 000 millones de euros entre 2026 y 2030. La inversión en adaptación no solo es crucial, sino también adecuada desde el punto de vista económico: los fenómenos meteorológicos extremos que se han producido este verano en Europa han causado al menos 43 000 millones de euros en pérdidas económicas a corto plazo, mientras que se estima que cada euro invertido en prevención y adaptación ahorra entre cinco y siete euros en daños y costes de reconstrucción futuros.
• Una simplificación radical: El Grupo BEI está simplificando sus procesos para acelerar el acceso a la financiación verde y reducir la carga administrativa, especialmente para las pymes. Se trata de eliminar la carga burocrática mediante el recurso a instrumentos de evaluación simplificados, normas e informes existentes, índices de referencia, estándares reglamentarios y normas de las contrapartes, así como la ampliación del uso de herramientas eficientes como el “Green Checker”.




