La plantilla de la Autoridad Portuaria de Barcelona sigue en pie de guerra y este miércoles se han concentrado en el Muelle Barcelona y ante el Consejo de Administración del Puerto exigiendo la paralización de los recortes salariales anunciados el pasado mes de julio y que suponen en su conjunto alrededor de la aminoración de un 8% en las nóminas de su personal.
Denuncian que la Autoridad Portuaria ha tomado la decisión de forma precipitada y sin tener en cuenta un análisis de la situación más exhaustivo obviando soluciones pacíficas y de consenso.
La representación social denuncia que la raíz del conflicto reside en el incumplimiento del gobierno central que, a través del Ministerio de Hacienda, ha bloqueado el cumplimiento económico del III Convenio Colectivo de Autoridades Portuarias y Puertos del Estado, desde el año 2023, cuando fue aprobado por el mismo Ministerio en 2019. La falta de actualización de los compromisos económicos por parte del gobierno central, son principalmente el motivo real de una ficticia desviación salarial que la Intervención General del Estado apunta la Intervención General del Estado en un informe y que reclama solucionarla, sin tener en cuenta la repercusión social y salarial de las personas trabajadoras. La Autoridad Portuaria ha asumido el argumentario y pretende atajar esa presunta desviación mediante recortes salariales.
El mensaje de la plantilla es rotundo: no se va a permitir que las personas trabajadoras asuman con sus salarios el incumplimiento de la Administración. Recuerdan que Hacienda se nutre del sistema portuario estatal, en concepto de Impuesto de Sociedades, recaudando unos 9 millones de euros del puerto de Barcelona, mientras que este mismo organismo de recaudación incumple con los compromisos económicos del Convenio Colectivo.
El Comité de Empresa anuncia que mantendrá el calendario de movilizaciones sin descartar la convocatoria de huelga de mantenerse el anuncio de recorte salarial para la plantilla.




