El reciente Premio BBVA Fronteras del Conocimiento a Carl Wunsch, pionero en la comprensión de la circulación oceánica, pone de relieve una de las colaboraciones más brillantes de la oceanografía española. Alicia Lavín, investigadora del IEO y discípula de Wunsch en el MIT, rememora en este artículo cómo la histórica campaña del paralelo 24,5°N a bordo del BIO Hespérides no solo situó a España en la vanguardia del proyecto WOCE, sino que permitió demostrar, por primera vez, el calentamiento de las aguas profundas del Atlántico.
Alicia Lavín, Investigadora jubilada del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC)
La reciente concesión del Premio BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cambio Climático al profesor Carl Wunsch ha devuelto a la actualidad un hito que transformó nuestra disciplina: el Experimento sobre la Circulación Oceánica Global (WOCE, por sus siglas en inglés).
Liderado por Wunsch a principios de los años 90, el WOCE fue una auténtica revolución. Por primera vez, nos propusimos estudiar los océanos desde la superficie hasta el fondo, de polo a polo. Gracias al salto tecnológico de las décadas previas, pudimos combinar mediciones in situ con datos satelitales (altimetría), boyas oceanográficas y campañas a gran escala. El resultado fue una base de datos global que permitió, finalmente, ajustar los modelos climáticos y comprender la circulación oceánica a una escala hasta entonces inimaginable.
El IEO y el hito del paralelo 24,5°N
Echando la vista atrás, es un orgullo recordar la aportación española y, específicamente, del Instituto Español de Oceanografía (IEO) a este proyecto global. Entre julio y agosto de 1992, coincidiendo con el V Centenario del viaje de Colón, llevamos a cabo una campaña histórica en el paralelo 24,5°N.
La reciente incorporación del BIO Hespérides a nuestra flota fue el motor que facilitó esta misión. Bajo la dirección del IEO, y con una financiación de la CYCIT coordinada entre diversos organismos y universidades, logramos realizar la que sería la primera gran campaña internacional de oceanografía física española integrada en el WOCE.
Aquella expedición estuvo liderada por el investigador Gregorio Parrilla (IEO), quien coordinó un equipo multidisciplinar con científicos de la Universidad de Las Palmas, el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC), la Universidad de Vigo, el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) y Puertos del Estado, además de expertos de los centros del IEO en Coruña, Tenerife, Santander y Madrid.
Un vínculo directo con el MIT y el descubrimiento del calentamiento profundo
En lo personal, mi vinculación con este proyecto fue profunda. Tuve el privilegio de realizar un Máster en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) bajo la dirección del propio Carl Wunsch, gracias a una beca de la Fundación Botín. Aquella etapa, que culminó en mi tesis doctoral sobre el cambio climático en el Atlántico subtropical, me permitió vivir de cerca el liderazgo de una figura que hoy la Fundación BBVA premia por su visión integradora.
La campaña del 24N contó también con la colaboración de referentes mundiales como Harry Bryden y Bob Millard de la Woods Hole Oceanographic Institution o William M Smethie del Lamont-Doherty Earth Observatory, Columbia University. Esa sinergia internacional dio sus frutos: logramos demostrar, por primera vez, el calentamiento de las aguas profundas del Atlántico, un hallazgo de tal impacto que fue publicado en la revista Nature en 1994.
Un legado de calidad y colaboración
Más allá de los datos, el WOCE dejó en el IEO una cultura de excelencia. Nos obligó a trabajar con los estándares de calidad más exigentes del mundo, preparando a una generación de investigadores para los retos de la oceanografía moderna.
Hoy, la lección de Carl Wunsch sigue vigente: sin la colaboración global y la obtención constante de datos de alta calidad, es imposible progresar en la comprensión de la maquinaria climática de nuestro planeta. El éxito de aquella campaña 24N fue solo el inicio de un compromiso con la observación oceánica que el IEO continúa manteniendo vivo.




