La directora del IEO-CSIC, Rosa Figueroa, y Rafael González-Quirós, representante de España ante la COI-UNESCO, participaron en el encuentro celebrado en París en representación de la Secretaría General de Investigación.
Expertos internacionales abordan la crisis que amenaza la continuidad de la red mundial de observación oceánica.
España fue el único país europeo no miembro del G7 invitado al encuentro, que reunió a responsables de las principales instituciones internacionales de observación oceánica.
La directora del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), Rosa Figueroa, y el representante de España en la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI-UNESCO) y responsable de la Unidad de Relaciones Internacionales del IEO, Rafael González-Quirós, representaron a la Secretaría General de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en el taller internacional de alto nivel titulado Resiliencia y evolución del Sistema Mundial de Observación de los Océanos (GOOS) y celebrado los días 17 y 18 de septiembre en París.
El encuentro, celebrado por invitación, reunió a los directores de los principales centros de investigación oceanográfica del G7, así como a representantes de la Comisión Europea, la COI-UNESCO y Mercator Ocean International, entre otras organizaciones. España fue el único país europeo no miembro del G7 invitado al encuentro; entre los otros países invitados estuvieron China, Australia, Brasil y Sudáfrica. El taller fue organizado por la Presidencia francesa del G7, como parte de la Iniciativa del G7 sobre el ‘Futuro de los Mares y los Océanos’ (G7 FSOI).
El Sistema Mundial de Observación del Océano (GOOS, por sus siglas en inglés) atraviesa una fase crítica y enfrenta desafíos crecientes relacionados con la inestabilidad geopolítica, la gobernanza, la sostenibilidad financiera, o la interoperabilidad de datos. Durante la reunión se puso también de manifiesto la elevada dependencia del sistema actual de uno solo de los países, Estados Unidos, y el riesgo que esto supone para la continuidad del sistema y su papel clave en las predicciones meteorológicas, las proyecciones climáticas, la conservación de la biodiversidad o el desarrollo de una economía azul sostenible. Ante esta coyuntura, el grupo de trabajo del G7 FSOI reafirmó la necesidad de emprender una acción coordinada para fortalecer el sistema en beneficio de la sociedad.
Durante las jornadas, los participantes abordaron tres objetivos estratégicos clave: evaluar el panorama actual de riesgos que amenazan la operatividad y continuidad de GOOS, identificar acciones concretas para que los miembros y socios del G7 mitiguen dichos riesgos, y proporcionar orientación estratégica sobre las prioridades de información que permitan respaldar futuras inversiones y la coordinación internacional.
Este taller constituye un hito clave al ofrecer un diagnóstico exhaustivo del estado actual del GOOS y visibilizar las contribuciones de los miembros del G7, quienes sostienen una parte significativa de la infraestructura global de observación oceánica.
El G7FSOI
La Iniciativa del G7 sobre el Futuro de los Mares y los Océanos (G7FSOI) es un mecanismo de cooperación internacional creado en 2016 que reúne a la comunidad científica marina, ministerios y agencias gubernamentales de los países miembros del G7 (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido, los Estados Unidos y la Unión Europea).
Su objetivo estratégico se divide en tres pilares fundamentales: fortalecer la observación oceánica, ejercer de nexo entre ciencia y gobernanza y crear áreas de acción coordinadas.
A través de GOOS persigue fortalecer la observación oceánica compartiendo tecnología, datos e información, vital para monitorizar la salud de los mares, optimizar los pronósticos climáticos y meteorológicos, y fomentar una economía azul sostenible.
Dado que los miembros del G7 financian colectivamente más del 80% de los sistemas de observación global del océano, sus acuerdos y prioridades conjuntas tienen un impacto crítico a la hora de dirigir las inversiones globales en ciencias y tecnologías marinas.
El grupo de trabajo colidera actividades y proyectos piloto en áreas clave de monitorización, que van desde el despliegue de plataformas de observación como OneArgo hasta la protección de la biodiversidad marina o la investigación en regiones polares como el Ártico.
“El IEO-CSIC asegura la presencia de España en los principales organismos científicos internacionales del ámbito marino, aportando conocimiento experto y velando por los intereses nacionales”, declara Rafael González-Quirós, responsable de la Unidad de Relaciones Internacionales del IEO. “Nuestra misión es fortalecer el posicionamiento internacional de España en el ámbito de la ciencia y la gobernanza del océano e incorporar la dimensión y visión internacional en la planificación y priorización nacional”.
“Participar en un evento de estas características refuerza nuestra posición como país clave, sobre todo en el contexto de la iniciativa europea del OceanEye, que trata de situar a la Unión Europea a la vanguardia en la observación de los océanos. El CSIC, a través del IEO, participa en los distintos foros de coordinación interministerial relacionados con el océano donde se concierta la postura de España, desempeñando una labor fundamental para que las ciencias marinas tengan voz en la elaboración de las políticas e iniciativas que surgen en el ámbito internacional y europeo”, declara Rosa Figueroa, directora del IEO.
“Una de las conclusiones que podemos sacar de la reunión es que España tiene unos sistemas de observación del océano bien posicionados, en los que destaca entre otras cosas su multidisciplinariedad, pero necesitamos hacer un esfuerzo de integración en los sistemas globales y contribuir en mayor medida a la observación en océano abierto y en las aguas internacionales. El nuevo buque oceanográfico de la flota CSIC, el Odón de Buen, es una pieza clave para esta estrategia, pero también necesitamos reforzar nuestra posición en programas clave como Argo”, concluye Rosa Figueroa.




