El sector recuerda que la pesca profesional ya está sujeta a una regulación estricta y pide que cualquier decisión se base en datos científicos, experiencia territorial y evaluación integral de las causas que afectan a la especie.
En vísperas de la reunión del Comité de Flora y Fauna convocada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), la Asociación Profesional de la Pesca y Comercialización de la Angula (APROANG), en colaboración con la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), ha impulsado un manifiesto respaldado por otras entidades del sector en el que se solicita una gestión integral de la anguila europea basada en datos científicos y en una evaluación completa de los impactos sociales, económicos y medioambientales.
El respaldo procede de cofradías de pescadores, asociaciones profesionales y entidades representativas de distintas comunidades autónomas —Galicia, Asturias, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia— así como del ámbito transfronterizo del río Miño y del sector pesquero portugués, reflejando la dimensión territorial y sectorial de esta actividad tradicional.
APROANG invita a todas aquellas entidades, organizaciones y colectivos que se sientan identificadas con estos principios a adherirse al manifiesto, reforzando así una posición común en defensa de una gestión integral, rigurosa y basada en evidencia científica para garantizar el futuro de la anguila europea.
Las entidades firmantes comparten la preocupación por el estado de la anguila europea (Anguilla anguilla) y reiteran su compromiso con la sostenibilidad y el cumplimiento estricto de la normativa vigente. La pesca profesional de la angula en España se desarrolla bajo planes de gestión aprobados por las administraciones competentes, con limitaciones estrictas de días de pesca, cupos reducidos, control diario de capturas y trazabilidad completa desde el origen hasta el consumidor final.
El manifiesto subraya la necesidad de abordar la situación de la especie desde una perspectiva amplia, que contemple la actividad pesquera regulada y los factores estructurales que inciden en su recuperación, como la fragmentación de los ríos, la calidad de las aguas, las barreras físicas y otras causas de mortalidad.
En este sentido, APROANG recuerda que la cadena de valor de la angula genera un impacto socioeconómico relevante en comarcas costeras y fluviales. Según el “Informe de impacto socioeconómico de la cadena de valor de la angula en España”, elaborado por la Universidad de Vigo, la actividad produce un impacto total superior a los 46 millones de euros y mantiene cerca de 500 empleos en equivalencia a tiempo completo.
El sector traslada un mensaje de tranquilidad a clientes, operadores y consumidores y reitera: la actividad profesional de la angula en España es una de las más reguladas de Europa, se desarrolla bajo marcos normativos estrictos y con sistemas de control y trazabilidad, en línea con el Reglamento (CE) 1100/2007 y los planes de gestión aprobados.
Tanto APROANG como las entidades firmantes apelan a que cualquier decisión que se adopte tenga en cuenta al sector profesional, al conjunto de evidencias científicas disponibles y a la dimensión social, económica y territorial de una actividad tradicional centenaria vinculada a numerosas familias del medio rural y costero.




