Un estudio del IEO-CSIC, basado en el análisis de más de 1.500 ejemplares, revela importantes diferencias en el tamaño y la madurez sexual de los pulpos capturados por ambas modalidades de pesca.
La investigación también confirma que el periodo de máxima reproducción de esta especie se mantiene en los mismos meses que hace tres décadas y aporta información relevante para mejorar la gestión pesquera.
Los pulpos capturados mediante pesca artesanal en las Illes Balears pesan de media 1,47 kilogramos, frente a los aproximadamente 500 gramos de los capturados mediante arte de arrastre. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio desarrollado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) que ha analizado el crecimiento, la reproducción y la alimentación del pulpo común (Octopus vulgaris) en aguas del archipiélago.
La investigación, publicada en la revista científica Fishes, se ha basado en el estudio de 1.571 ejemplares, de los cuales 874 se analizaron en el laboratorio para obtener los principales parámetros biológicos. Los resultados ponen de manifiesto que cada pesquería captura una parte diferente de la población: la pesca artesanal con nasas, que opera principalmente en aguas costeras de menos de 50 metros de profundidad, captura ejemplares de mayor tamaño, mientras que la flota de arrastre, que trabaja en zonas más profundas, desembarca individuos más pequeños.
“Las diferencias son notables. Mientras que los pulpos procedentes de la pesca artesanal presentan una longitud media del manto de 14,3 centímetros y un peso medio de 1.466 gramos, los capturados mediante arrastre alcanzan una media de 9,5 centímetros y 499 gramos”, explican Nuria Zaragoza y María Valls, investigadoras del Centro Oceanográfico de Baleares y coautoras del estudio.
Los investigadores apuntan que estas diferencias podrían estar relacionadas con las características ambientales de los hábitats que ocupa la especie, especialmente la temperatura del agua, que influye en su crecimiento. En las zonas costeras poco profundas, las temperaturas estivales pueden alcanzar los 28°C, mientras que a profundidades superiores a 50 metros las aguas son mucho más estables y frías. No obstante, también debe tenerse en cuenta que los distintos artes de pesca trabajan en hábitats diferentes.
Diferencias en la madurez sexual
El estudio también ha identificado diferencias importantes en el tamaño al que los pulpos alcanzan la madurez sexual, uno de los parámetros biológicos fundamentales para la gestión de las pesquerías.
En el caso de las hembras, el peso al que se estima que la mitad de los individuos ha alcanzado la madurez sexual es de 1,23 kilogramos para las capturadas mediante pesca artesanal, frente a los 0,49 kilogramos de las procedentes del arrastre. Los machos, por su parte, alcanzan la madurez sexual a tamaños considerablemente menores que las hembras.
Estas diferencias podrían estar relacionadas con las condiciones ambientales de los distintos hábitats, aunque los investigadores advierten de que la selectividad de las artes de pesca también influye en las estimaciones.
Los resultados destacan, por tanto, la importancia de estudiar conjuntamente los ejemplares procedentes de ambas modalidades pesqueras para obtener una visión representativa de toda la población y evitar posibles sesgos en el cálculo de los parámetros biológicos utilizados para su evaluación.
La reproducción mantiene su calendario respecto a hace 30 años
Otro de los resultados destacados de la investigación es que el periodo de máxima actividad reproductiva del pulpo común en Baleares continúa concentrándose entre mayo y agosto, coincidiendo con lo descrito en estudios realizados en la misma zona hace aproximadamente tres décadas.
Este resultado resulta especialmente interesante en un contexto de calentamiento del océano, ya que en otras regiones del Atlántico y del Mediterráneo se han observado cambios en la distribución y la dinámica reproductiva de la especie asociados a las condiciones ambientales. Sin embargo, los resultados de Baleares indican que, al menos en lo que respecta a los meses de máxima actividad reproductiva, no se aprecian cambios importantes.
Los pulpos cambian su alimentación a medida que crecen
El trabajo ha permitido asimismo profundizar en los hábitos alimentarios del pulpo común, un depredador que desempeña un papel importante en los ecosistemas marinos.
El análisis de 583 estómagos ha confirmado que su dieta está compuesta principalmente por crustáceos, peces y otros moluscos. Los crustáceos constituyen las presas más abundantes en número, aunque los peces y moluscos representan conjuntamente la mayor parte del alimento ingerido en términos de peso.
Además, los investigadores han observado un cambio en la alimentación asociado al crecimiento. A partir de unos 11 centímetros de longitud del manto, los pulpos comienzan a consumir proporcionalmente más peces y menos crustáceos.
Este cambio coincide aproximadamente con el tamaño al que las hembras alcanzan la madurez sexual, lo que sugiere una posible relación con las mayores necesidades energéticas asociadas a la reproducción. No obstante, los investigadores señalan que otros factores, como las diferencias de hábitat y los métodos de captura, también podrían contribuir a explicar este patrón.
Nuevos datos para mejorar la gestión pesquera
El pulpo común es uno de los cefalópodos de mayor importancia comercial del Mediterráneo y el Atlántico nororiental. Se caracteriza por su rápido crecimiento, su corta vida y una elevada variabilidad en su abundancia, muy influida por las condiciones ambientales, el éxito reproductivo y la supervivencia larvaria.
En las islas, la pesca artesanal del pulpo está regulada mediante distintas medidas de gestión que incluyen descanso semanal, veda temporal y un peso mínimo de desembarque.
Los resultados de esta investigación aportan información nueva sobre parámetros fundamentales para evaluar estas medidas, como el tamaño al que los ejemplares alcanzan la madurez sexual y los meses de máxima actividad reproductiva en Baleares.
“El estudio pone de manifiesto que integrar los datos procedentes de la pesca artesanal y de arrastre resulta fundamental para conocer adecuadamente la biología de la especie y disponer de una base científica sólida para la evaluación y gestión sostenible de este recurso pesquero”, concluye el equipo científico.
El estudio ha contado con el apoyo de la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural, el Fons de Garantia Agrària i Pesquera (FOGAIBA), la Conselleria de Fons Europeus, Universitat i Cultura, y el Impuesto de Turismo Sostenible del Govern de les Illes Balears; la financiación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA) dentro del Programa Nacional de recopilación, gestión y uso de datos del sector pesquero y el apoyo al asesoramiento científico en relación con la política pesquera común; y de los fondos europeos Next Generation EU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, mediante un convenio entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el CSIC, a través del Instituto Español de Oceanografía.





