Theresa Zabell, presidenta de la Fundación Ecomar y doble campeona olímpica.
Theresa Zabell analiza en esta entrevista los principales retos para proteger nuestros mares y océanos. Educación ambiental, restauración marina y colaboración son claves para avanzar hacia un futuro más sostenible.
P. Para quienes aún no conocen la Fundación Ecomar, ¿cómo definiría su misión y qué le impulsó a crear una organización dedicada a la protección de los mares y océanos?
R. La misión de la Fundación Ecomar es acercar a las personas al mar para que comprendan su importancia y se impliquen en su cuidado. Para ello educamos, concienciamos, actuamos y contribuimos a restaurar los ecosistemas marinos. Aunque la Fundación nació en 1999, la preocupación por la salud del medio marino me acompaña desde mucho antes. Desde mis primeros años navegando, ya me preguntaba cómo podíamos evitar que tantos residuos acabaran flotando en la superficie del mar. Con los años, mientras conocía distintos mares y océanos, fui también testigo de su deterioro. El mar me ha dado muchísimo, tanto en lo personal como en lo deportivo, y sentí la responsabilidad de devolverle una parte de todo lo recibido. Por eso, tras retirarme del deporte de élite, fundé Ecomar en 1999. Desde entonces trabajamos para contribuir a recuperar la salud de un océano del que depende nuestra propia vida.
P. La educación ambiental constituye uno de los pilares de Ecomar. ¿Qué papel desempeña, especialmente entre niños y jóvenes, para promover un cambio duradero en la relación de la sociedad con el medio marino?
R. Los niños tienen una enorme capacidad para comprender e incorporar nuevos conocimientos. Muchos adultos crecimos sin la educación ambiental de la que hoy disponemos. Por eso es tan importante acercar este conocimiento a niños y jóvenes y convertirlo en hábitos cotidianos. Cuando entienden cómo sus decisiones afectan al mar, pueden actuar de otra manera y compartir ese aprendizaje con sus familias. También necesitamos implicar a los adultos: el cambio requiere a todas las generaciones.
P. Iniciativas como las Limpiezas de Costas Ecomar actúan directamente sobre los residuos que llegan al litoral. ¿Qué materiales encuentran con mayor frecuencia y qué cambios son necesarios para evitar que acaben en el mar?
R. En gran medida, los residuos que encontramos en la costa proceden de una gestión inadecuada en tierra o de materiales que no se depositan en los lugares habilitados. La naturaleza no produce residuos de este tipo: son consecuencia de la actividad humana. En el litoral aparece una gran variedad de desechos, como toallitas húmedas, colillas de cigarrillo y plásticos de diferentes procedencias. Para evitar que estos residuos lleguen al mar necesitamos reducir los productos innecesarios de un solo uso, fomentar la reutilización y mejorar tanto el diseño de los productos como su recogida y gestión.
P. La contaminación marina va más allá de las playas y afecta a los ecosistemas y a la biodiversidad. ¿Cuáles son, a su juicio, las principales amenazas para la salud de mares y océanos?
R. Las principales amenazas son el cambio climático, la contaminación, la sobreexplotación de los recursos y la destrucción de hábitats. Muchas de estas presiones se originan en tierra, por lo que cuidar el mar también exige revisar cómo producimos, consumimos y gestionamos nuestros residuos. Es fundamental concienciar tanto a jóvenes como a adultos de que, por ahora, solo tenemos un planeta y debemos aprender a habitarlo de forma responsable. Nuestro lema lo resume así: «Cuida de los dos únicos sitios de los que no te podrás mudar jamás: tu cuerpo y tu planeta». Si dañamos el mar, ponemos en riesgo la vida. Como recuerda nuestro asesor científico, Carlos Duarte, el océano es esencial para la regulación del clima, la biodiversidad y el suministro de alimentos y recursos. La salud del océano está estrechamente ligada al futuro de la humanidad.
P. Ecomar participa en proyectos de restauración e investigación, como Acción Posidonia. ¿Por qué es importante recuperar las praderas de Posidonia oceanica y qué beneficios aportan al equilibrio del medio marino?
R. La Posidonia oceanica es una planta marina que forma praderas esenciales para la salud del Mediterráneo. Proporciona refugio y alimento a numerosas especies, almacena carbono y ayuda a proteger nuestras costas frente a la erosión. Conservar estas praderas y recuperar las zonas degradadas significa proteger la biodiversidad y los beneficios que el mar nos aporta.
Desde la Fundación Ecomar coordinamos Acción Posidonia junto con IMEDEA (CSIC-UIB), FEDAS y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores. El proyecto combina conocimiento científico, participación ciudadana y colaboración con el sector pesquero para mejorar las técnicas de replantación y contribuir a la recuperación de este ecosistema. Queremos que la sociedad comprenda su valor y forme parte de su cuidado, porque restaurar también exige evitar que el daño siga produciéndose.
P. La Fundación combina deporte y sensibilización ambiental mediante programas como la Grímpola Ecomar. ¿Cómo puede el deporte náutico acercar la sostenibilidad a las nuevas generaciones?
R. El mar es el terreno de juego de los deportes náuticos. A través de la práctica deportiva enseñamos a los jóvenes a respetar y cuidar ese espacio. A nadie le gustaría practicar deporte en una pista de tenis o en un campo de futbol llenos de residuos. El mar es nuestro terreno de juego y merece el mismo cuidado. Los deportes náuticos permiten conocerlo de cerca y convertir ese vínculo en responsabilidad: aprender a disfrutarlo también debe significar aprender a protegerlo. La Grímpola Ecomar se dirige a escuelas náuticas de clubes y marinas, tanto de aguas abiertas como de aguas interiores.
P. La protección ambiental exige la colaboración de administraciones, empresas, organizaciones y ciudadanía. ¿Qué responsabilidad corresponde a cada uno para avanzar hacia unos mares más limpios y sostenibles?
R. Todas las contribuciones son necesarias. Cada vez más empresas se implican en iniciativas ambientales y trabajan para integrar la sostenibilidad en sus actividades. Estamos viviendo una transformación que requiere la participación coordinada de empresas, administraciones, organizaciones y ciudadanía. Las administraciones deben establecer normas, aportar recursos y garantizar su cumplimiento; las empresas, reducir el impacto de su actividad; las organizaciones, aportar conocimiento, educación y capacidad de movilización; y la ciudadanía, adoptar hábitos responsables y participar. La colaboración es más eficaz cuando cada uno asume su responsabilidad. Cuantas más personas logremos sensibilizar y movilizar, mayor será el alcance de las acciones.
P. De cara a los próximos años, ¿cuáles son los principales retos de la Fundación Ecomar y qué cambios le gustaría impulsar en la sociedad para proteger y restaurar el medio marino?
R. Nuestro reto es llegar a más personas con una educación ambiental que se traduzca en cambios de hábitos, y avanzar en la restauración marina con rigor científico y seguimiento a largo plazo. Queremos reforzar las alianzas que hacen posible ese trabajo y que cada vez más personas comprendan que cuidar el mar también forma parte de sus decisiones en tierra.





