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Reacción al INFORME EUROPEO sobre la calidad de las aguas de baño en 2022

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» los análisis se basan únicamente en dos criterios de control bacteriológico»

Ante la publicación el pasado 3 de junio, del informe anual 2022 sobre la calidad de las aguas de baño europeas en 2021, la Surfrider Foundation Europe apunta sus lagunas.

En vísperas de la revisión de la Directiva sobre la Calidad de las Aguas de Baño en Europa, que establece los criterios de control y clasificación de las zonas, la ONG pide que se tengan en cuenta todos los tipos de contaminación y su impacto en la salud y el medioambiente. La Directiva revisada se publicará a principios de 2023

Un informe con numerosos escollos

Al iniciarse la temporada de verano, el ocio y los deportes en el agua, la Agencia Europea de Medio Ambiente publica su informe anual sobre la Calidad de las Aguas de Baño europeas. El informe muestra que el 84,8 % de las zonas de baño de Europa se encuentra en excelente estado de salud.

A pesar de la aparente buena noticia, esta cifra oculta una situación mucho más compleja: «Para evaluar la calidad de las aguas de baño y clasificar las zonas, este informe se basa únicamente en la contaminación bacteriológica de origen fecal mediante dos indicadores, definidos en las disposiciones legales de la Directiva europea relativa a la gestión de la calidad de las aguas de baño (2006/7/CE) y considerados hasta ahora por las autoridades europeas como los que afectan más directamente a la salud humana: los Escherichia coli y los enterococos intestinales», afirma Lucille Labayle, responsable de la Campaña de Calidad del Agua y Salud de Surfrider Foundation Europe.

«Por un lado, las floraciones de algas o los residuos de plástico solo se incluyen en los perfiles de las playas o solo se inspeccionan visualmente, pero la contaminación química no se tiene en cuenta en absoluto. Por otro lado, el informe únicamente menciona las muestras tomadas durante la temporada de verano, y solo en los lugares de baño identificados como tales». Surfrider Europe recuerda que hay muchas actividades deportivas acuáticas que se realizan durante todo el año, a menudo en lugares distintos de las zonas de baño, por lo que también hay que someterlas a un control riguroso. ¿Es realmente justo decir que el 84,8 % del agua es de buena calidad ante tales condiciones?

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, la calidad de las aguas costeras e interiores se ha mantenido relativamente estable durante los últimos 7 años. No obstante, Surfrider Europe pone en duda la veracidad de estos datos. Además, la organización exige que se faciliten medios y herramientas adicionales a los Estados y a los responsables para rehabilitar y mejorar rápidamente la calidad de sus aguas de baño.

Surfrider Europe reclama una revisión ambiciosa de la Directiva

En respuesta a las limitaciones de la Directiva, Surfrider Europe presentó ante la Comisión Europea, en junio de 2021, un Manifiesto europeo por unas aguas saludables. En él, se pide a la Unión Europea que reconsidere la supervisión de la calidad de las aguas de baño europeas en función de siete recomendaciones para adaptarse mejor a los retos de nuestro tiempo. La organización pide que se amplíen las zonas vigiladas, que se haga un seguimiento durante todo el año y que se mejore la información transmitida al público.

Los detalles de las medidas del «Manifiesto europeo por unas aguas saludables» pueden encontrarse aquí

Una de las recomendaciones del manifiesto de Surfrider Foundation Europe hace referencia a la adición de nuevos parámetros que deben monitorizarse, como los residuos, las floraciones de algas nocivas y los contaminantes químicos, que actualmente solo se tienen en cuenta de forma parcial o, directamente, no se tienen en cuenta.

Respecto a la contaminación química en particular, si bien la Surfrider Foundation aplaude el anuncio de una posible revisión de la lista de contaminantes químicos –incluidas las sustancias emergentes en el marco más amplio de la legislación europea sobre las aguas–, sigue siendo lamentable que esta preocupación siga sin incluirse en las consideraciones de la Directiva sobre la calidad de las aguas de baño.

De hecho, parece difícil hablar de una excelente calidad de las aguas de baño en un contexto general de preocupación y dudas sobre el impacto de esta contaminación en la salud. Hace apenas unos días, la Comisión de Contaminación y Salud de The Lancet anunció que la contaminación era responsable de 9 millones de muertes al año en todo el mundo, una cifra que se ha mantenido estable desde 2015.

La revista The Lancet informa de que la contaminación por sustancias químicas tóxicas ha representado una amenaza creciente –pero en gran medida olvidada– durante los últimos años. «Se trata de una cifra preocupante que subraya, por si fuera necesario, lo urgente que resulta aplicar el principio de precaución y revisar los indicadores de seguimiento de la calidad del agua», afirma alarmada Lucille Labayle. Por tanto, hay que tener en cuenta, evaluar y mejorar la sensibilización sobre el grado de exposición de los bañistas y los riesgos asociados.

2022: Todo en juego

Nos encontramos ante un momento legislativo decisivo. Se espera que a principios de 2023 se presente una propuesta de revisión de la Directiva de la UE relativa a la gestión de la calidad de las aguas de baño 2006/7/EC, retrasada en varias ocasiones.

Con su manifiesto, Surfrider Europe participa activamente en los grupos de trabajo preparatorios de la actual revisión de la Directiva, lo que supone una gran oportunidad para expresar las deficiencias a las que nos enfrentamos actualmente. En octubre de 2021, la Comisión Europea puso en marcha una consulta pública en la que Surfrider Europe solicitó la aportación en masa de su comunidad.

Por último, conviene subrayar que esta revisión se inscribe en un marco más amplio del Pacto Verde Europeo y del Plan de Acción Contaminación Cero, que reclama un entorno libre de sustancias tóxicas para los ciudadanos. El informe anual de 2022 reitera los beneficios de unas aguas de baño urbanas saludables y señala específicamente el deseo de los residentes urbanos de poder bañarse en las aguas de su ciudad. «Con el Pacto Verde y el Plan de Acción de Contaminación Cero, la Comisión está asumiendo un compromiso real. Por ello, confiamos en esta voluntad general de crear una Directiva renovada y firme que proteja la salud del Océano y la salud de los europeos», afirma Lucille Labayle.

Nuestros expertos en calidad del agua están a disposición de los periodistas para conceder nuevas entrevistas.

Surfrider Foundation Europe, una ONG creada en 1990, trabaja para proteger los océanos, el litoral, las olas y sus usuarios. Desde hace más de 30 años, con un equipo de expertos y 50 delegaciones voluntarias en 12 países europeos, la asociación trabaja con las partes interesadas (ciudadanos, sectores privado y público) en varios temas importantes: residuos acuáticos, desarrollo costero, cambio climático, calidad del agua y salud de los usuarios de los océanos. Puesto que la salud de los usuarios cuenta, Surfrider Europe sigue de cerca la revisión de la Directiva europea relativa a la calidad de las aguas de baño.. Descubra la asociación en https://surfrider.eu y en vídeo.

Surfrider está presente en España gracias a su equipo así como voluntarios que trabajan para sensibilizar a la población y abogar por el progreso de las leyes españolas

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