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Los Espacios Marinos y su regulación internacional (I): Líneas de base marítimas

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María Cristina Sánchez Townsend
Abogada especialista en Comercio Internacional
y en Administración Marítima y Portuaria
Elche, ESPAÑA

Introducción

El océano es un espacio apasionante, no solo porque sobre el pese la mayoría de las historias y leyendas de la humanidad, sino que desde el principio de los tiempos, ha sido la principal fuente de comercio, aventuras y descubrimientos. En el encontramos una de las principales fuentes de alimento de los seres vivos y de su existencia depende la supervivencia de todos. Hay que recordar que las aguas oceánicas representan aproximadamente un 72% de la superficie terrestre, estamos hablando de un área inmensa, con más de 360.132.000 km². El mar separa a los pueblos, pero igualmente es una de las principales vías de acceso y por tanto uno de los medios de comunicación, conexión y transporte que desde sus orígenes a unido a las distintas civilizaciones, y aun en nuestros días, es un nexo de unión entre las naciones.

El presente trabajo está enfocado en el estudio de La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y analizaremos principalmente la regulación de las relaciones jurídicas internacionales de los Estados de sus espacios marítimos, ya que sobre este tema ha incidido desde sus inicios los mayores conflictos entre las Naciones, por la determinación del punto exacto donde se puede extender la soberanía de los Estados. Por lo tanto su regulación es de vital importancia para el mantenimiento de la paz entre las Naciones.

Para comenzar es necesario dejar claro, que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, es considerada como uno de los tratados multilaterales más importantes de la historia, desde la aprobación de la Carta de las Naciones Unidas, siendo calificada como la Constitución de los océanos. La regulación de los espacios marítimos ha variado con el transcurso del tiempo, en el derecho del Mar clásico, es decir, anterior a esta Convención, los espacios marítimos se dividían, por una parte en las aguas interiores y el mar territorial, conocido en ese entonces como territorio marítimo o mar nacional, donde el Estado Ribereño ejercía una soberanía casi plena, y luego encontrábamos el Alta Mar, un espacio que se consideraba una res nullius, donde regia el principio fundamental de la libertad de los mares, basándose en la concepción de que esa parte del mar escapaba de cualquier competencia territorial y por ende ningún Estado podría reivindicar su propiedad.

A medida que los Estados ribereños intensificaron su explotación y encontraban grandes riquezas naturales y minerales en los mares, empezaron a extender dicha exploración y explotación para beneficio propio de una porción mayor de los océanos, y por tanto apelaban a la reivindicación de su soberanía sobre una extensión mayor de los espacios marítimos, pasando a extender su soberanía plena en algunos casos, a la explotación, conservación y administración de los recursos naturales hasta las 200 millas.

Es por ello, que el Derecho Internacional se ve en la necesidad de intervenir en su regulación mediante distintos instrumentos para limitar dicha apropiación indebida de los mares en perjuicio de los Estados sin litoral y menos desarrollados. Podemos destacar la Conferencia de la Haya de 1930, la Convención de Ginebra de 1958 y de 1960, y sobre todo, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, en la que se crean y regulan las aguas archipelágicas, la zona económica exclusiva y se amplían los límites de la plataforma continental. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, logró algo impensable y es poner de acuerdo a los Estados, para establecer unos límites y realizar una regulación integral.

Por medio de este trabajo intentaremos describir la división y régimen jurídico de los espacios marítimos, intentando dar una visión clara y concisa de los diferentes espacios regulados por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

LÍNEAS DE BASE MARÍTIMAS

La delimitación marítima consiste en definir con precisión los límites de un espacio oceánico, es por ello que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar utiliza el concepto de líneas de base, esta línea es el elemento básico a partir del cual se determina el mar territorial y otras zonas marítimas, y se define como la línea de bajamar a lo largo de la costa, tal como aparece marcada en cartas a gran escala del Estado ribereño. Esta línea paralela a la costa constituirá el límite interior del mar territorial.

Esta línea separa las aguas interiores del mar territorial y, desde ella, se miden los diferentes espacios marítimos de soberanía del Estado ribereño, evitando de esta forma la aparición de conflictos limítrofes y fomentando la buena vecindad entre los Estados.

1. Líneas de base normal

La definición general de la línea de base normal comprende los elementos tratados en los Artículos 5, 6, 11 y 13 de la CONVEMAR, es decir, la línea de bajamar a lo largo de la costa continental y alrededor de islas, incluyendo los límites exteriores de obras portuarias permanentes; la línea de bajamar alrededor de ciertas elevaciones en bajamar y la línea de bajamar del lado del arrecife que da al mar, en el caso de islas situadas en atolones o de islas bordeadas por arrecifes.

Tanto el Convenio de Ginebra de 1958 sobre el mar territorial y la zona contigua, como el de Jamaica, reconocen como válido el método de la línea de bajamar para medir la anchura del mar territorial.

2. Líneas de base rectas

Según lo establecido en el articulo 7 de la Convención del Mar, en los lugares en que la costa tenga profundas escotaduras o en los que haya una franja de islas a lo largo de ella y situadas en su proximidad inmediata, puede adoptarse el método de las líneas de base rectas para trazar la línea de base desde la que ha de medirse el mar territorial. Este método se emplea cuando la costa presenta ciertas características geográficas peculiares, como profundas aberturas o escotaduras o en los que existe una franja de islas a lo largo del litoral, situadas en su proximidad inmediata. En este caso las líneas de base rectas deben unir los puntos apropiados.

Para que tenga validez este método, es necesario que se cumplan ciertos requisitos que se encuentran estipulados en el articulo 7 del Convenio de Jamaica , y son los siguientes:

• No debe apartarse el trazado de esa línea a la dirección general de la costa y la zona de mar situadas de lado de la tierra. Estas líneas han de estar suficientemente vinculadas al dominio terrestre a fin de que puedan considerarse sometidas al régimen de aguas interiores.

• Las líneas de base recta no se trazarán hacia elevaciones que emergen en bajamar, ni a partir de ellas, a menos que se hayan construido sobre ellos faros o instalaciones análogas que se encuentren constantemente sobe el nivel del agua o salvo en los casos en el que el trazado de líneas de base hacia elevaciones que emergen en bajamar o a partir de ellas haya sido objeto de un reconocimiento internacional general.

• El Derecho de mar dispone que cuando se aplique este método, podrán tenerse en cuenta los intereses económicos propios de la región que se trate, cuya realidad e importancia este claramente demostrada por un uso prolongado en el tiempo.

• El sistema de líneas de base rectas no podrá ser aplicado por un Estado de forma que aísle el mar territorial de otro Estado de la alta mar o de una zona económica exclusiva. Un ejemplo de un mal trazado de una línea de base recta lo podemos observar en la siguiente imagen.

3. Línea de equidistancia

Una línea equidistante, es aquella que delimita los espacios marítimos de dos o más Estados ribereños. Los cuales vistos desde un punto geográfico, pueden ser contiguos u opuestos. Por lo tanto, el trazado de dicha línea debe ser hecho de modo tal que cada uno de sus puntos quede exactamente a igual distancia de cada uno de los Estados ribereños interesados. Estas líneas suelen denominarse línea media en el caso de dos costas frente a frente, y línea equidistante en el caso de costas adyacentes. El método de la equidistancia según el Manual Sobre los Aspectos Técnicos de la Convención de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar 19822, es uno de los sistemas comunes que emplean los Estados para su delimitación marítima, pero no es naturalmente el método exclusivo, ya que dicha delimitación puede realizarse atendiendo a otras consideraciones, ya sean de tipo histórico, comercial, técnico, estratégico, etc.

Este tipo de línea se encuentra regulado en El convenio de Jamaica en su artículo 15, que reafirma lo dispuesto por el Convenio de Ginebra de 1958 sobre el mar territorial y la zona contigua (art. 12) al señalar que “Cuando las costas de dos Estados sean adyacentes o se hallen situadas frente a frente, ninguno de dichos Estados tendrá derecho, salvo acuerdo en contrario, a extender su mar territorial más allá de una línea media cuyos puntos sean equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base a partir de las cuales se mida la anchura del mar territorial de cada uno de esos Estados.

4. Bahías

El convenio de Jamaica de 1982, en su articulo 10, define a la bahía “como toda escotadura bien determinada, de costas pertenecientes a un solo Estado, cuya penetración tierra adentro, en relación con la anchura de su boca, es tal que contiene aguas cercadas por la costa y constituye algo más que una simple inflexión de esta. Una escotadura no se considerará bahía, si su superficie interior no es igual o superior a la de un semicírculo que tenga por diámetro la boca de dicha escotadura”.

También establece que cuando, debido a la existencia de islas, la escotadura tenga más de una entrada, el semicírculo se trazará tomando como diámetro la suma de las longitudes de las líneas que cierran todas sus entradas. La superficie de las islas situadas dentro de una escotadura se considerará comprendida en la superficie total de esta.

El Convenio sigue diciendo que “si la distancia entre las líneas de bajamar de los puntos naturales de entrada de una bahía no excede de 24 millas marinas, se podrá trazar una línea de demarcación entre los dos puntos de entrada y las aguas que queden así encerradas serán consideradas aguas interiores. Si la distancia entre las líneas de bajamar de los puntos naturales de entrada de una bahía excede de 24 millas marinas, se trazará una línea de base recta de 24 millas marinas de manera que encierre la mayor superficie de agua que sea posible con una línea de esa longitud”.

Estas reglas no son de aplicación a las bahías históricas, ni tampoco en el caso de que se aplique el sistema de las líneas de base rectas. Para las bahías que bañan dos o más Estados deberá fijarse un estatuto por la vía de la negociación o acuerdos bilaterales o multilaterales.

Las llamadas bahías históricas constituyen un régimen de excepción a las disposiciones generales, ya que son aquellas donde un Estado considera que se encuentran bajo su soberanía exclusiva, fundado en razones históricas, ya sea a causa de un uso continuado, indiscutible y, o bien como base de un acto simbólico relativamente antiguo, que no ha sido disputado. Las bahías históricas se encuentran sometidas al régimen de las aguas interiores. Entre las Bahías históricas podemos citar la bahía de Cancale o de Granville en Francia; el canal de Bristol en Gran Bretaña; la bahía de Hudson, las bahías de Chesapeake y de Delaware en Estados Unidos.

5. Puertos

Por puerto se entiende, en términos generales, el sitio fluvial o marítimo que utilizan normalmente las embarcaciones para embarcar o desembarcar mercancías, productos o pasajeros. El Convenio de Jamaica dedica sólo un artículo a los puertos, el artículo 11, en el que dispone que “A efectos de delimitación, las construcciones portuarias permanentes en contacto físico con la costa y que formen parte integrante del sistema portuario se considerarán parte de esta, y entrarán en el cálculo de la línea de base a partir de la cual se medirá la anchura del mar territorial. Por el contrario, las instalaciones costa afuera y las islas artificiales no se consideran construcciones portuarias permanentes”.

6. Radas

Generalmente se opina que las radas igual que los puertos, forman parte de las aguas interiores del Estado Ribereño, por lo que este puede libremente imponerles las modalidades jurídicas que estime adecuadas. Es decir, tanto las radas como los puertos se consideran parte integrante de la costa. No obstante lo anterior, tanto el Convenio de Ginebra de 1958 sobre el mar territorial y la zona contigua (Art. 9) al igual que el convenio de Jamaica en su artículo 12 dispone que Las radas utilizadas normalmente para la carga, descarga y fondeo de buques que, de otro modo, estarían situadas en todo o en parte fuera del trazado general del límite exterior del mar territorial, están comprendidas en el mar territorial y tendrán, por tanto, su mismo régimen jurídico. El Estado ribereño deberá delimitarlas claramente e indicarlas con sus límites en las cartas náuticas oficiales.

7. Desembocadura de los ríos

El Convenio de Jamaica en su artículo 9, dispone que cuando un río, que discurre por el territorio de un Estado, desemboca directamente en la mar, la línea de base normal que define el límite interior del mar territorial será una recta trazada a través de la desembocadura entre los puntos de la línea de bajamar de sus orillas.

8. Elevaciones en bajamar

Se encuentra regulada en el artículo 13 del Convenio de Jamaica, y establece que una elevación que emerge en bajamar “es una extensión natural de tierra rodeada de agua que se encuentra sobre el nivel del mar en la bajamar pero queda sumergida en la pleamar”. Solo puede utilizarse como línea de base si esta total o parcialmente a una distancia del continente o de una isla que no exceda de la anchura del mar territorial. Cuando una elevación que emerge en bajamar este situada en su totalidad a una distancia del continente o de una isla que exceda de la anchura del mar territorial, no podrá utilizarse como parte de la línea base. Si se encuentra a una distancia superior, bien del continente o de una isla, no tendrá mar territorial propio.

9. Combinación de métodos para determinar las líneas de base

El Estado ribereño podrá determinar las líneas de base combinando los dos métodos establecidos, líneas de base normal y líneas de base rectas.

Más información: IMBS. International Maritime Business School

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